Y este sol se puso celoso
de ver
que amanecía
cuando el mismo aparecía
y tú despertabas a mi lado.
La luna nos dio la espalda,
aquella noche helada
por ver que eras tú
la que compartía mi almohada,
esa luna
nueva
no nos dejo ni mirarla
tan siquiera a la cara.
Y ese día se quedó algo nublado
por ese gran sol tapado
que se puso celoso
por verte durmiendo a mi lado
y esa luna
que no quería
ponerse de nuestro lado
y prefería darnos la espalda
antes que
encontrarnos.
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