lunes, 21 de octubre de 2013

Querida Vida.




Hoy hace un puto día que faltaste, sigue estando nublo el cielo, casi amenazando esa tormenta que tal vez me enfrié el pensamiento y acompñe ma mis llantos de lamento a seguir cayendo al suelo.

Te negaron un futuro que no era tan grato para el que merecías, pero era futuro y siempre se puede mejorar un camino o desviarse de este hacia otro en cualquier cruce que nos ponga por delante la vida.

Te culparon de un pasado, que hasta hace un poco no era tan malo, con tu niñez y adolescencia ya pasadas, eras una persona de eterna simpatía y una grata sonrisa que tapaba siempre lo que escondía tu vida.

Te juzgaron, en el presente de ayer por que querías querer y ser querida. ¿Cómo se puede juzgar, negar y culpar a alguien por amar?, aun no entiendo el porque de ese juicio y muchísimo menos que te condenaran de esa forma y las personas que lo hicieron y mucho menos entiendo que en el Siglo XXI eso que se llama “amor” cause tanto dolor y llegue a llevarte a la tumba por creencias, por estar en el lugar equivocado o simplemente por esta rodeada en tu caso de unos indeseables, que siendo tan cercanos a tu casa, que han sido capaces de negarte una historia de amor, culparte de todos sus males y hasta del clima, que culpa tendrías tu de que lloviera o no, y te han segado toda la vida.

Solo decirte entre sollozos, que ni siquiera te he podido conocer, ni rostro te pongo, ni tu nombre tengo en llegue a saber, solo una noticia me arrancó parte del alma, al ver que faltabas y de la forma en que decidían como y porque morías, me destrozó literalmente el ver que en la actualidad hay “valientes” que aprietan un arma y juzgan a su propio juicio, sin escrúpulos sin sentimientos, sin sentido, ni razón...

Estés donde estés descansa en Paz, te mando un fuerte abrazo y nos veremos en la otra vida.

Por siempre Vida.

Deshojando Margaritas.



Te propongo un reto chica guapa de mejillas sonrientes y ojos semialegres, a ver si eres capaz de deshojar una margarita de diez pétalos empezando por el uno con un “no me quiere” y cuando termines el decimo de ellos me repites mirándome a los ojos y a la distancia de un suspiro lo que dijiste en ese último que quitaste, si no te atreves, solo decirte que yo ya lo hice y aunque sean juegos de niños ese último pétalo que me quedo en las manos me dijo que 
“si me querías”.



                                  Tan solo son juegos de niños…